domingo, 22 de agosto de 2010

Por Eso Escribo

Porque hay almas que ya vienen,
desgarradas de nacimiento,
que saborean la amargura
desde el cuajo materno.

Porque hay cuerpos llenos de amor,
pero tan vacíos de belleza.
Porque hoy, sé con certeza
que ambos se me negaron a mi.

Por eso escribo.

Porque hay padres sin memoria
y amantes sin ganas de servir.
Porque cuando les pregunto
¿Cómo podría ser feliz?


Nadie me dice.


Por eso escribo.

domingo, 15 de agosto de 2010

Tiza O Carbón

Carbón me ofrece su mano derecha, 
Carbón, oscuro y tibio, como su presencia.
Carbón, para enardecer su abstinencia.
Carbón para darle aroma a mi penitencia.

De su mano izquierda, un trozo de tiza,
tan blanca, tan poco pura, como su sonrisa.
Tiza, para que siga los caminos que pisa.
Tiza para iluminar la negrura de mis cenizas.

Es el Sótano de Barro, es la Sierra Madre,
Es Cristo de porcelana, es mortero de carne.
Tiza o carbón ¡qué paisaje tan escarbado!
Yo le ofrecí de ambas, mis manos,
que siguen incrustadas de cuarzos.

domingo, 8 de agosto de 2010

Delirio

Delirio:
Delirio,
dime ¿cuántos años
te has ensañado conmigo?

Entonces, Delirio,
ingrato Delirio,
¿no crees que es hora
de mostrarte amable conmigo?

No podrías, Delirio,
digamos... Delirio
¿engañarle? hacerle creer
que desea estar conmigo.

Que no note, Delirio
que no es deseo, es delirio.
Pocos son los que de deseo
quisieran dormir conmigo...

¿No podrías ante sus ojos hacerme
un tanto, un poco más bello?
¿No podrías, ante su pecho imberbe,
un poco, un tanto más bello hacerme?

¿No podrías mojar sus labios
con tus jugos? Delirio,
y arrastrarle al confín, hasta
hacerle querer besar los míos.

Nubla su mirada,
ahógale, por favor Delirio,
que no me mire en sobriedad,
que no le avasalle el hastío.

¿No podrías demostrarme tu aprecio?
Le quiero, le quiero para mi.
¿No podrías Delirio, alimentar mi anhelo?
Sigo delirando, creyendo que lo merezco.

domingo, 1 de agosto de 2010

El Deseo

¡Qué estúpido de mi parte
decidir abandonarle!
Quería estar solo y sólo
conmigo he de quedarme

Si estar conmigo nadie quiere,
Nadie está y nadie me hiere.

Con el pecho bien cerrado,
sin que nadie por él se asome
ya no hay bestia que se acerque
ya no hay bestia que me asombre.

De lo que tienen entre las piernas
no hay nada que yo no tenga.

¡NO!
¡YA NO!
¡YA NO QUIERO DESEARLES!
¡NO!
¡YA NO!

Porque desde que conozco el deseo,
todo lo que hago es aullar y lamentarme
y si ya nadie me desea,
yo ya no deseo a nadie...

Encuentro cualquier otro cuerpo,
y cualquier otro rostro, sin significante.

Es insignificante.

Érase Una Vez El Alma...

... pero tuve que matarla.