martes, 22 de diciembre de 2020

Algunos Nombres


Algunos nombres son tan veloces, 

vuelan del manzano

al palmar.

Y algunos nombres agitan las voces

como el viento agita

la sed y el mar.


Bajo el velo impermeable

de esta noche de aserrín

deseo tanto pronunciar

el tuyo, que suena 

igualito a un manglar.


Y correrá mi insomnio virgen

por tus ojos de trigo y algodón,

despertará tu pecho de jazmines

y el triunfo será embriagador.


Algunos nombres son tan violentos

y algunos nombres son olas.

Algunos nombres son húmedos templos,

y algunos son vivas gotas.


Más las tres sílabas del tuyo

son todos los ríos,

todos los siglos,

y una perla incapaz.


Algunos nombres son gritos de Dios

y algunos nombres son vicios.

Algunos nombres son cera y alcohol

y unos son mudos edificios


Y en este sueño indomable

Tu joven nombre me ha condenado

A tenerme aquí de pie

Por siempre enamorado.

domingo, 8 de noviembre de 2020

Neón.

.

Desperté un día de septiembre

En las fauces de otro continente

Muelas tan negras, vi.

Lenguas negras, oí.

Saliva negra, vi.


Tokio es un Minotauro.

Tokio es un gato pardo

mutilado por la uña del dragón.

Tokio es un joven serio,

menudo, pero un misterio.

Tokyo es deshuesadero.

Un arrecife de luces neón. 


Me acaricia con marea de sal,

Y un sexo de marfil. 


Pum! Pum! Pum!

Siento su corazón de malaquita,

liviano como Haiku palpita,

Como himno de ángeles

y de cuarenta y siete árboles.


Y escucho a la hierba crecer,

Escucho al ladrillo ceder

su perenne memoria nuclear.

Veo a Hiroshima despierta,

a toda hora dispuesta

a mostrarme sus noches sedientas

De este espeso gas neón.


Alguien anuncia la última ronda

Y vamos a dormir.

domingo, 20 de septiembre de 2020

Bisturí.

 

Mi amigo,

mi mejor amigo fue un gorrión

que soñó los nombres de los ríos,

Rayos X y escalofríos

fueron besos de su niñez.

Un nahual le preguntó por mi,

Dijo que no me veía desde abril.

Be i ese te u erre i B i s t u r i B i s t u r i B i s t u r i

Yo pisé su casa,

Templo de fiebre y hueso,

Montaña de fatiga y yeso,

Capilla de juventud lasa.

Un nahual le preguntó por mi

Dijo que había que matar o morir.

El día de su boda

Mandé un ramo de nardos,

En tela de nube, un cerdo desmembrado,

guirnaldas de sal a los costados

y una nota donde escribí

“Si vuelve a preguntar por mi

Dile al nahual que también me convertí:

Fuimos verano, hoy somos nieve.

Fuimos verano, espuma de septiembre.

Dormimos en la punta del sol

Un sol atrevido pero benevolente.

Nos ceñimos de angustia y gloria, 

Yo era torre y tú eras ceremonia”

Dónde hubo selva hoy queda un tumor

Hoy queda un quiste donde creció una flor.

Be i ese te u erre i B i s t u r i B i s t u r i B i s t u r i

martes, 9 de junio de 2020

Tan Virulenta.

De castigo se nos lanza al mar,
Se nos abandona en el mar.
En islotes que son casas,
En almas que son jaulas.
Amargas góndolas
son camas de hospital.

Por aquí
nadaba el ángel preservador
Y hoy no se robó un niño,
Ni un viejo sintió su cobijo.

Desnutrida
ave de rapiña
brinca y saliva
por azules mejillas

Desnutrida
invoca a un diablo
de venenos claros
de vientre como árbol

Y en la noche de la infección
fue gotícula impune. Fume y
fume y fume inocuo carbón.

Y esta misma ave fue en una iglesia
la más roja blasfemia.
Y esta misma ave fue la advertencia
de pus en el pulmón.
Tan virulenta
Tan virulenta.
Tan virulenta.

Es epidemia
de cenizas, hambruna
y de languidez.

Y en la noche de la perversión
fue curva de nube. Sube y
Sube y sube sin dirección.

Y esta otra ave reparte con violencia
el fruto de la miseria.
Y esta otra ave es furia y anestesia
Hediondez en el pulmón.
Tan virulenta
Tan virulenta
Tan virulenta.

Tan virulenta
Tan virulenta
Tan virulenta.

Nadie vio una carabela naufragar
Nadie vio la ola venir
Nadie vio al demonio despertar.
Nos tomamos de las manos
Y empezamos a cantar
como campanas de catedral.

Por aquí
Paseó el ángel exterminador
No dejó un caracol vivo,
No perdonó ni a uno de sus hijos.

sábado, 18 de abril de 2020

Sueños de Inmunidad

I
Ya saldrá el sol como de milagro
Para secar el moho en nuestros cráneos
Ya saldrá el sol como año tras año.
Bautismo de luz para todo el rebaño.


II
Tuve otro sueño 
de inmunidad.
Otro, donde se picaron 
mis pasos
del horror de los patios
vacíos de niños tristes,
de perros y de hombres descalzos.


III

El aislamiento es un espejo,
es el destello de un crimen,
es la espuma del tiempo.

Y el tiempo es el vidrio
que nos recorre la sangre,
es ácido en la cara
que se enciende al tocar el aire,
este ajeno aire.

Pero a decir verdad,
es de verdad
que palpitan las mañanas 
y las tardes enegrecidas
se parecen tanto
entre ellas mismas.
De vez en vez
un halcón viene a morir a mi ventana
con la fragilidad de un pez
con la frugalidad de una garganta cerrada.

Nos atavian laureolas,
pétalos de la corona
de un mesías que agoniza
en el salón de su casona,
repite el Día del Juicio 
a cada día, a cada hora.
Primavera de tanta fiebre
Y tanto sudor.

Estupor
de las calles que extrañan
a las damas borrachas,
que entonaban
a las tres de la mañana
la última canción.