domingo, 8 de noviembre de 2020

Neón.

.

Desperté un día de septiembre

En las fauces de otro continente

Muelas tan negras, vi.

Lenguas negras, oí.

Saliva negra, vi.


Tokio es un Minotauro.

Tokio es un gato pardo

mutilado por la uña del dragón.

Tokio es un joven serio,

menudo, pero un misterio.

Tokyo es deshuesadero.

Un arrecife de luces neón. 


Me acaricia con marea de sal,

Y un sexo de marfil. 


Pum! Pum! Pum!

Siento su corazón de malaquita,

liviano como Haiku palpita,

Como himno de ángeles

y de cuarenta y siete árboles.


Y escucho a la hierba crecer,

Escucho al ladrillo ceder

su perenne memoria nuclear.

Veo a Hiroshima despierta,

a toda hora dispuesta

a mostrarme sus noches sedientas

De este espeso gas neón.


Alguien anuncia la última ronda

Y vamos a dormir.

No hay comentarios: