miércoles, 21 de septiembre de 2011

A la misma hora

¿Será que nos hierve la sangre a la misma hora?
¿Que dos almas encendidas
no caben en una sola alcoba?

¿Será que no eres mi costilla y por eso no me dueles?
¿Será que no vivimos
la vida como se debe?

Y por eso, te amo,
tres o cuatro veces yo
te amo

Y vienes,
con el cosmos en la frente,
con tus muertos en la espalda,  
y entre las piernas
llevas la más bella
puesta de sol.

En un puño, días de tormenta,
en otro, días de calor.
En uno, lágrimas de manzanilla,
en otro, menta y sudor, 
pero en tu saliva: sangría.
Sangría para mantener la sangre fría.

Será que somos polvo y nos violenta
la menor provocación
entre labio y labio.
Entre pezón y pezón - 
- te amo.
Cuatro o cinco veces, yo 
te amo.