había tierra en mi pecho
y los muertos usaban zapatos
un gusano comería de la tierra
antes que morderles las manos
hoy ya nadie me llena la boca
hoy ya nadie consuela mi duelo
hoy uno o alguno ¡hoy ninguno
pisa la frontera letargo-desvelo!
pero gozoso muerdo el hielo
le hinco el colmillo para cuando
la oscuridad se impregne de ojos
otro a mi lado despierte cantando
¡que empotre su voz en mi ventana!
¡que me acaricie con lluvia de Agosto!
me moja el polvo (entonces fango)
y los cuerpos se pudren gustosos
Pero ¿y mi espalda
-la tierra de mi espalda?
duermen los muertos,
más la muerte no descansa...
y ahora ya no descanso yo.
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