Fue placer de unas horas,
Fue premio de consolación.
Aquel que sufre la demora
tiene menos exigente el corazón...
La puerta de la década, abierta.
El invierno asomaba la nariz.
Prefiero la falta de una respuesta,
antes que la carencia de un "sí"
Su silencio no dice nada,
pero le aprecio más
que a cualquier palabra
que pudiera herir mi vanidad...
Y con esta confesión a cuestas,
aún así se acuesta
y desearía que yo fuera
alguien más.
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